Oración y Evangelio 20260123
OREMOS
Ninguna condena, por tanto, pesa ya sobre los que pertenecen a Cristo Jesús,
ROMANOS 8:1
SEÑOR JESÚS
Hoy subes al monte de mi rutina y me llamas por mi nombre, con mis cualidades y mis fragilidades, como llamaste a Pedro o a los "hijos del trueno". Quieres que me quede contigo primero, en lo escondido, antes de enviarme a mi mundo. Aquí estoy, con lo que soy.
No me llames solo para una misión grandiosa, sino para la tarea sencilla de hoy: llevar tu presencia a cada encuentro, sanando con la palabra amable y expulsando con la fe la oscuridad que encuentre. Que mi primer paso sea quedarme en tu compañía.
AMÉN.
Ellos fueron hacia Él, y Jesús instituyó a doce para que estuvieran con él,
y para enviarlos a predicar con el poder de expulsar a los demonios”
Cierto es que pasó mucho tiempo en oración antes de elegirlos y llamarlos, pero Marcos deja en claro que llamó a los que quiso, que después de todo y al final, fue su decisión hacerlo así, de esta manera.
Podría haberlos elegido de otra manera, o sin más trámite espiritual. Pero nos deja la enseñanza de que aunque es Él al final quien elige a los que Él quiere, sometió su meditarlo, su discernirlo y decidirlo al Padre, a la oración por la decisión.
Se nos invita a que en cada decisión pongamos el ingrediente de la oración, del discernimiento nuestro y con otros que nos acompañen en el proceso. Al final la decisión es nuestra, esto no asegura que no nos equivoquemos, pero al haber puesto a Dios en la jugada, queda un seguro espiritual que nos recuerda que Dios va a estar ahí siempre y que al final, porque lo amamos, todo es para nuestro bien.
Hoy pedimos al Espíritu Santo que nos acompañe y asesore en las decisiones de nuestra vida, que nos ayude en el proceso de decidir, de elegir, sabiendo que al final Él estará siempre presente, si le damos el espacio, en todas ellas.
“Encomienda tus obras al Señor, y se realizarán tus proyectos” Proverbios 16,3
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