Oración y Evangelio 20260207
OREMOS Alégrense profundamente, hermanos míos, cuando se sientan cercados por toda clase de dificultades. Es señal de que su fe, al pasar por el crisol de la prueba, está dando frutos de perseverancia. SANTIAGO 1:2-3 SEÑOR JESÚS Hoy me recuerdas que soy sal. En la sencillez de mi hogar, mi trabajo y mis encuentros, dame la gracia de dar sabor: de preservar con paciencia, de dar alegría a la rutina, de ser ese toque esencial que hace la diferencia. No permitas que, por miedo o comodidad, me vuelva insípido y termine siendo pisoteado por la indiferencia. Tú me llamas también luz. Que hoy no oculte bajo la olla de mis preocupaciones la llama que Tú encendiste en mí. Que brille con obras concretas: una palabra amable, un servicio callado, una verdad defendida con amor. Que toda mi jornada sea como una ciudad en el monte, un testimonio claro que solo apunte hacia Ti, para gloria del Padre. AMÉN. EvDH:”Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situad...