Oración y Evangelio 20260203
OREMOS Aunque camine por valles sombríos no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo, tu vara y tu cayado me sosiegan. SALMOS 23:4 SEÑOR JESÚS Hoy salgo al encuentro de mi día con las mismas súplicas urgentes de Jairo y la mujer enferma. Te presento mis angustias, esas zonas de mi vida o de mis seres queridos que parecen agonizar. Solo confío en que tu mirada amorosa las alcance. Dame la fe para tocar, aunque sea por detrás y en el tumulto de mis ocupaciones, el borde de tu manto, creyendo que tu fuerza sana puede fluir en lo más escondido de mi cansancio o mi debilidad. En medio del ruido y los problemas que gritan que “ya es tarde” o que “no hay solución”, ayúdame a escuchar solo tu voz que me dice: “No temas, basta que tengas fe”. Toma de la mano lo que en mí parece muerto o dormido, y ordéname hoy también: “Levántate y camina”. Que con la sencillez de una niña, me ponga en pie y comience este día sostenido por tu palabra creadora. AMÉN EvDH:”Jesús se dio cuenta e...