Oración y Evangelio 20260101
OREMOS
No recuerden lo pasado, no piensen en lo de antes. Pues voy a hacer algo nuevo; ya brota, ¿no lo sienten? Abriré un camino en la estepa, pondré arroyos en el desierto;
ISAÍAS 43:18-19
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SEÑOR JESÚS
En este año que comienza, me acerco a toda prisa, como los pastores, a contemplar a María, tu Madre. Ella guardaba todo en su corazón. Dame su corazón sereno para acoger este día, no con ansiedad, sino con asombro y confianza, meditando en silencio tu presencia en lo sencillo.
Como los pastores que volvieron glorificándote, que todo lo que haga hoy -mi trabajo, mis encuentros- sea un regreso a lo ordinario transformado, alabándote por la maravilla de la Encarnación. Que bajo el nombre de Jesús y el amparo de María, cada hora de este año esté consagrado a Ti.
AMÉN.
EvDH:”Los pastores fueron rápidamente y encontraron a María, a José, y al recién nacido acostado en el pesebre.
Al verlo, contaron lo que habían oído decir sobre este niño y todos los que los escuchaban quedaron admirados de lo que decían los pastores.
Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón.”
Toca dejar en claro que el término “pastores” que aquí se utiliza, queda un poco lejos de las imágenes de los pastorcillos en los nacimientos que adornan nuestras casas e Iglesias.
Estamos hablando de personas muy humildes, sin riqueza y sin poder. Viviendo al día, cuidando rebaños en el campo, muchas veces lejos de la vida humana, que en el caso de Belén en ese momento. Se puede decir que los pastores tenían mala fama en su tiempo, y que se les consideraba impuros, pues no podían cumplir con requisitos religiosos, e incluso su testimonio no era aceptado en tribunales locales, estaban excluidos del templo y para nada era modelos de religión.
Pero por lo que leemos pastoreaban, estaban atentos, despiertos en la noche, con capacidad de escuchar y obedecer. Por eso es que hacen caso de lo que el Angel les dice y van a ver al niño.
Es poderoso que los pastores encuentren al Niño Dios en medio de una familia, de la familia, después de todo lo que habían visto esa noche, esta imagen familiar, contrastaba por completo con todo lo demás. El mensaje de esa noche es que la sencillez puede y sabe esconder la grandeza y el verdadero poder.
Hoy pedimos al Espíritu Santo, el Don de descubrir el Amor de Dios en la familia, en nuestras familias. Que como Maria, podamos guardar todo en el corazón, para activarlo en su debido momento.
Y pedimos por los pastores: Sacerdotes o personas con responsabilidad pastoral, para que, como decía San Pablo, no aspiren al puesto, sino al servicio desde la humildad de sus personas.
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