Oración y Evangelio 20260110
OREMOS
Bendice, alma mía, al Señor, no te olvides de sus favores.
SALMOS 103:2
SEÑOR JESÚS
Al comenzar este día, ayúdame a tener el corazón humilde de Juan el Bautista. Que en mis tareas y encuentros no busque mi propia gloria, sino la tuya. Dame la sabiduría para reconocer que todo don viene del cielo, y la alegría sincera de que Tú crezcas en mí y en los demás.
Hoy, ante las comparaciones o envidias que puedan surgir, que mi único anhelo sea preparar los caminos para tu presencia. Que me alegre profundamente al verte obrar en los demás, sabiendo que mi misión es apuntar siempre hacia Ti, el verdadero Novio de nuestras almas.
AMÉN.
Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en él.
Entonces comenzó a decirles:
"Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír".
Todos daban testimonio a favor de él y estaban llenos de admiración por las palabras de gracia que salían de su boca.”
Todo el pueblo de Israel, en especial en ese momento de estar conquistados por Roma, tenían como parte de su oración y fe, el deseo y la esperanza de que llegara pronto y a tiempo El Mesías, El Ungido de Dios. Tal era el anhelo, que esto se había mitificado de más, o bien, estaba espiritualmente platonizado, y en medio de la realidad que se vivía, pues esperaban una mezcla del Rey David con el Juez Sansón que los liberara de la opresión.
Hoy lo leemos de lejos, pero la confusión y la reacción de sorpresa y enojo, no podían faltar al momento de que Jesús dijera: “Hoy se ha cumplido esta escritura”.
La descripción de la función del Ungido en el pasaje es la de:
llevar la Buena Noticia a los pobres, anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos,
dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor.
Hoy, sabiendo que Dios siempre completa su Obra, reconocemos en Jesús al Mesías, al Ungido que nos vino a salvar, sanar y liberar. Y con la confianza de ser hijos de Dios, pedimos al Espíritu Santo que también nos unja a nosotros con su Gracia y Poder, para que Su Palabra también se cumpla en nuestras vidas.
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