Oración y Evangelio 20260102
OREMOS
Esta es la razón por la que nunca nos desanimamos. Aunque nuestro cuerpo mortal se va desmoronando, nuestro ser interior va recibiendo día tras día nueva vida.
2 CORINTIOS 4:16
SEÑOR AMADO
Al final de este día, hago como María: guardo en el corazón lo vivido. Los encuentros, las prisas, las pequeñas maravillas y las preocupaciones. Te las presento, como el Niño en el pesebre, para que Tú les des tu paz y tu sentido.
Como los pastores, tras contemplar el misterio, vuelvo a mi descanso glorificándote. Que el recuerdo de tu bondad, manifestada en Jesús y custodiada por María, sea mi alabanza final. Y que al dormir, mi corazón siga meditando en la certeza de tu amor, que ha habitado entre nosotros.
AMÉN
EvDH:”Ellos insistieron: “¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?”.
Y él les dijo: “Yo soy una voz que grita en el desierto: Allanen el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías”.
La pregunta que le hacen a Juan no es cosa menor, y nos toca nosotros hoy también responderla, a cada uno según su propia experiencia y espiritualidad. Juan sabía claramente quién era él y quien no era él.
Al estar cierto de Quién era Jesús y de a Quién anunciaba, le quedaba clara su misión, su persona y su llamado.
Hoy pedimos al Espíritu Santo que nos ayude en dar esas dos respuestas, saber quienes somos, porque somos amados, y saber Quién es Jesús, porque Él es la razón de todo lo que somos y seremos desde hoy y hasta la Eternidad.
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