Oración y Evangelio 20260106
OREMOS
Álzate radiante, que llega tu luz, la gloria del Señor clarea sobre ti!
ISAÍAS 60:1
SEÑOR JESÚS
Al cerrar este día, reconozco que a menudo camino entre tinieblas propias: el cansancio, las preocupaciones, las pequeñas sombras del desánimo. Pero hoy tu Palabra me recuerda que tú eliges habitar precisamente en esos territorios, como escogiste Cafarnaúm. Gracias por ser la Luz que resplandeció en mi jornada, incluso cuando no supe reconocerte.
Como Juan Nepomuceno, que consagró su vida al servicio, te ofrezco las fatigas y los encuentros de este día. Que, mientras descanso, tu llamado a la conversión siga resonando en mi corazón. Cura las heridas que llevo, sana las que pude causar, y reanima mi esperanza. Mañana quiero levantarme para proclamar, con sencillez, que el Reino de los cielos está cerca, empezando por mi propio hogar.
AMÉN.
EvDH:”Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén
y preguntaron: “¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo”.
Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado y con él toda Jerusalén.
Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías.
“En Belén de Judea, le respondieron, porque así está escrito por el Profeta”
La palabra “desconcertado” pasa a ser sinónimo de confundido o desorganizado. Y según el pasaje, tanto Herodes como toda Jerusalén, se confundieron con esta información, y de paso se desorganizaron, porque les anunciaban Al Rey y no a un rey, que supuestamente ya tenían, y que por lo visto al final, no era el rey.
Hasta hoy, el descubrirlo como Rey y seguirlo como tal, (aunque el término nos quede muy lejos a la hora de la práctica) nuestra decisión pasa confundir y a desorganizar a muchos que no logran entender el encuentro personal que hemos tenido con Jesús. Obviamente no hablamos de camisetas, adornos o decoración cristiana; hablamos de un cambio de corazón, de actitud, de dejar de seguir lo que es del mundo, lo que es solo cosa de carne, para pasar al mundo espiritual, afectando directamente con nuestros hechos, nuestra vida y la de otros. Tiene sentido que desconcierte, al final es una buena señal.
Pedimos al Espíritu Santo que nuestra vida y nuestro testimonio, aunque en un momento desconcierte, sirva también para que muchos puedan cubrir al verdadero Rey de reyes.
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