Oración y Evangelio 20260130

OREMOS

Pero se trata de que pongan en práctica esa palabra y no simplemente que la oigan, engañándose a ustedes mismos.
SANTIAGO 1:22 

SEÑOR JESÚS

Que confías en el crecimiento silencioso. Te entrego las semillas de este día: mi trabajo, mis esfuerzos y mis buenos deseos. Confío en que, aun cuando no vea resultados inmediatos, Tú las harás germinar en tu tiempo. Libera mi corazón de la ansiedad por controlarlo todo.

Que la pequeña semilla de mi "sí" de hoy, hecho con fe en lo ordinario, pueda convertirse, por tu gracia, en un espacio de acogida y sombra para quienes me rodean.

AMÉN.

EvDH:”También decía: "¿Con qué podríamos comparar el Reino de Dios? 
¿Qué parábola nos servirá para representarlo? Se parece a un grano de mostaza. 
Cuando se la siembra, es la más pequeña de todas las semillas de la tierra,
pero, una vez sembrada, crece y llega a ser la más grande de todas las hortalizas, 
y extiende tanto sus ramas que los pájaros del cielo se cobijan a su sombra".
Una vez más aparece el verbo de sembrar, en este caso una de las más pequeñas de todas las semillas, la de mostaza. Pero, una vez más, es el sembrar lo que inicia y desata todo. Si a medidas vamos, lo que sea que tengamos siempre parecerá poco, incluso siempre será poco para toda la gran mies de Dios. Ya sea una semilla de mostaza o un hueso de aguacate (que también es semilla) si no se siembra no produce.
Estamos en tiempos en que todo se mide por grandeza, por poder, por economía, por likes o seguidores. Siendo que el proyecto del Cielo en nosotros sigue empezando en un simple pesebre.
Hoy le presentamos al Espíritu Santo nuestra semilla de fe, y le pedimos nos ayude a sembrarla, con la alegre confianza de que, a su tiempo dará frutos. Que pongamos nuestra medida de fe a dar frutos. Como diría San Pablo: “Le digo a cada uno de ustedes: no se estimen más de lo que conviene; pero tengan por ustedes una estima razonable, según la medida de la fe que Dios repartió a cada uno.”

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