Oración y Evangelio 20250321
PADRE AMADO
En este amanecer, reconozco que Tú me has confiado un viñedo: mi vida, mis dones, el tiempo que hoy comienza. No quiero ser como aquellos viñadores que olvidaron que todo es gracia, que cerraron su corazón a tu voz y rechazaron hasta a tu Hijo. Perdona las veces que he guardado egoístamente los frutos, que he herido con mis acciones, o he ignorado a quien Tú envías a mi camino. Hoy, quiero recibirte como la Piedra angular de mi existencia, esa que los mundanos desprecian, pero que sostiene todo con amor.
Enséñame a trabajar en tu viña con manos generosas y un corazón agradecido. Que mi vida no sea estéril, sino fecunda en obras de justicia, en gestos que sanen, en palabras que reconcilien, en silencios que escuchen. No permitas que el afán del día me haga olvidar que Tú eres el Dueño, y que todo lo que soy y tengo es para glorificarte. Que al caer la tarde, puedas encontrar en mí frutos de tu Reino: un alma que ama sin calcular, que sirve sin esperar, que confía sin dudar.
AMÉN.
BUENOS DÍAS.
FELIZ Y BENDECIDO VIERNES.
Oración
El hierro se aguza con hierro; la persona, en contacto con su prójimo.
PROVERBIOS 27:17
EvDH:”Jesús agregó: «¿No han leído nunca en las Escrituras:
La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?”
Es una historia que no termina de repetirse y aprenderse, al final, en cada generación se olvida y vuelve a sorprender.
Son cientos los casos de personas que fueron desechadas por razones muy diversas, y que al final terminan siendo Pilar del proyecto por el que fueron desechados.
Cuando Jesús es la piedra que se coloca en la esquina de nuestro edificio, o bien, en la parte superior de el arco que completa y corona nuestra vida y misión, todo lo demás está y queda en su lugar, todo se acomoda, y hasta en lo estético, todo se ve bien, porque está bien.
Pedimos humilde y confiadamente al Espíritu Santo nos dé la sabiduría que sabe ver y descubrir la importancia de aquellos en el proyecto de Amor de Dios para con la humanidad, que nos cuide de la tentación de desechar, de desahuciar, a personas y proyectos que han nacido en su corazón y en los que Él tiene la última palabra.
Que nos alegremos y sorprendamos siempre y con alegría de lo admirable de su obra, que en todo nos supera y nos enseña.
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